2012 y no mas dieta

2012 y no mas dieta

Por Natalia. Dicen por ahí que en 2012 se acaba el mundo. Me declaro escéptica, pero si de verdad se acabara el mundo no me gustaría que este que fuera mi último año de vida tuviera que pasarlo a dieta.

Y se trata simplemente de que, si solo me quedara un año de vida me gustaría pasarlo feliz. Sin traumas, ya sin esfuerzos sobrehumanos y tratando de hacer lo que más me gusta… y estar a dieta definitivamente no me gusta. Definitivamente no, cuando mi nutriólogo me manda para cenar un vaso de leche y cuatro galletas Marías, que ya en serio, o estoy muy obesa o me empiezo a dar cuenta que las dietas para perder peso rayan en lo ridículo. Me rindo ante mi sobrepeso, si en un año me muero no le encuentro el sentido en morirme mas delgada, y no es que pretenda ir a cenar pizza cada día de la semana, simplemente quisiera comer a gusto y sin restricciones, y no quisiera tener que ponerme mi body del diario que por mucho que me disimule la barriga me saca rollitos en la espalda y  me mata de dolor tras todo el día de uso. Tampoco quiero ponerme una faja con gel extra apestoso para ir correr.

Me gustaría comer ensaladas, y pastas y cerveza, y cocinar panques y sushi. Ir a subir montañas en lugar de correr tristemente en el parque, y vestirme con ropita que me haga sentir ligera, bonita… y que no me quite el aliento.

No quisiera estar en enferma, ni de gripe, ni del estomago ni de anemia u otra enfermedad provocada por las deficiencias en el comer. Ahorrar lo que gasto en productos para adelgazar y pagarme un viaje a la playa; definitivamente sería un buen propósito reconciliarme con el traje de baño.

METAS DEL 2012. Comer bien y sano, no dietas ridículas, hacer ejercicio que me divierta y… tratar de ser feliz con mi cuerpo de una buena vez.

 

 

 


Escrito por: La Nena
Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?