¿Cómo afecta el divorcio a los hijos?

¿Cómo afecta el divorcio a los hijos?

A pesar de lo difíciles que puedan ser las circunstancias de una pareja, el divorcio es una decisión que trae gravísimas consecuencias para los hijos, no importa la edad de éstos.

Imagine lo que es para un niño tener que digerir la realidad de que uno de sus padres ya no está más con él, y que ahora cuentan con tiempo limitado para compartir juntos porque el padre que se fue ya no pertenece a esa casa.

¿Qué efectos provoca el divorcio en los hijos? 

Ninguna persona reacciona de igual forma frente a circunstancias traumáticas como ésta, sin embargo, hay ciertos patrones comunes de comportamiento:

  • Sensación de inestabilidad, desasosiego, angustia, incertidumbre.
  • Estrés, depresión, tristeza, aislamiento, inseguridad, pérdida de autoestima.
  • La imagen del hogar desunido produce malestar en los hijos, provocando incluso un desequilibrio emocional.
  • Cambios de comportamiento, variaciones del estado de ánimo y alteraciones en el sueño.
  • Resentimiento, irritabilidad, susceptibilidad, sobre todo en adolescentes.
  • Actos agresivos y reacciones violentas, culpando a uno de los padres de su desunión.
  • Aparición de dificultades en el proceso de aprendizaje escolar, el cual puede ser transitorio mientras se da la readaptación.

Cuando estos síntomas adquieren manifestaciones exageradas o se percibe que el hijo está más afligido de lo normal, conviene contar con ayuda profesional de un psicólogo, orientador familiar y/o educador.

Errores inadmisibles de los padres 


No es el objetivo reprochar la conducta de los padres que están pasando por una situación de separación, sino, invitarlos a observar su manejo del problema y su forma de proceder ante los hijos. Para lograr que hijos salgan lo menos lastimados posible de esta situación, los padres deben evitar los siguientes errores:

  • Ocultarles lo que está sucediendo. Los hijos tienen derecho a saber lo que está sucediendo en casa, ellos no deben estar engañados por una situación que tarde que temprano tendrán que afrontar. Se debe hablar con ellos desde un primer momento, escucharlos, comprenderlos y responderles a todas sus preguntas: ¿qué será de mí?, ¿dónde vivirá papá?, ¿cuándo podré estar con mi papá/mamá?
  • Se finaliza el matrimonio pero nunca el rol de padre. Ser padre es vitalicio e inherente. El hecho que ya no se comparta el mismo techo con la pareja, no quiere decir que sus obligaciones como mamá/papá han culminado. Los hijos no tienen por qué sufrir las consecuencias de los problemas de sus padres, pero lamentablemente muchas veces, ellos son los que más pierden.
  • Incitar a los hijos a tomar partido. Es injusto que los hijos se vean entrometidos en una situación donde sean presionados para escoger por alguno de los padres.
  • Utilizar a los hijos de manera consciente o inconsciente. Usarlos como chantaje para dominar, perjudicar o vengarse del otro y hasta como trofeo de victoria, es un error fatal que provoca terribles daños en ellos.
  • Convertirlos en mensajeros. Eso de estar enviándole razones al ex esposo(a) con los hijos es inaceptable, y menos cuando son para desprestigiar al otro. Hay que tratar los conflictos como personas adultas y civilizadas.
  • Hablarles mal del ex esposo(a) a los hijos. Lo que pase como esposos no tiene por qué afectar la relación padre-hijo. Él/Ella seguirá siendo el papá o la mamá y eso no debe cambiar a pesar de que ya no estén juntos.
  • Emitir mensajes distintos. Por el bien de los hijos, padre y madre se tendrán que poner de acuerdo en la educación y tomar decisiones conjuntas. Es dañino que el papá apruebe algo que la mamá no ha autorizado y viceversa. Se tendrá que buscar la manera de buscan la unión de criterios.

 

Fuente: http://www.lafamilia.info/

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Escrito por: La Nena
Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?