Paso 1. Conoce qué te está pasando. De forma común, casi todos pasamos por unas etapas tras una ruptura. La primera es la de incredulidad. Estamos como aturdidas y no nos lo creemos. Intentamos tener contacto con la persona amada, y esto nos causa dolor. Si puedes hablar de ello con alguna amiga o familiar, seguro que te sentirás mejor y podrás ordenar tus pensamientos. La siguiente fase es la de la frustración y tristeza. Aquí es cuando sentimos mayor dolor y podemos llegar a atormentarnos por lo que nos ha pasado. Por último la fase final es la de la serenidad, asumiendo que estamos sin pareja y que queremos recuperar nuestra vida de forma feliz, descubriendo ventajas de estar sin pareja, y aperturándonos a hacer nuevos amigos.
Paso 2. Elimina pensamientos negativos. ¿Cómo? Anota en una libreta qué pensamientos son los que tienes cuando te sientes mal. ¿Qué te dice tu mente?: no soy capaz de estar sola, necesito a esa persona para ser feliz, no era lo suficientemente buena para él, me ha abandonado, se ha ido con otra que no soy yo, qué van a pensar de mí los demás… Escríbelo. Así lo sacas de ti misma y no tienes que cargar con su peso. Verás que pasados unos días, o unas semanas, y volviéndolos a leer notarás que has cambiado desde entonces, a mejor.
Paso 3. Cuestiona la verdad de tu mente. ¿Quién te hace sufrir realmente, la persona que se fue o lo que tú crees que esto significa para ti? Hazte las siguientes preguntas: “¿sin él no podrás ser feliz de nuevo?”, “¿es tan difícil estar sola?”, “¿necesitas a alguien para ser feliz?”, “¿no vas a encontrar otra pareja?”… sólo tienes que contestar sí o no y tú misma tendrás la respuesta a tus dudas.
Paso 4. Ten paciencia . No debes pretender superar la ruptura en dos días, ni en dos semanas. Atraviesa tu dolor con calma y de forma madura, para poder quedarte con lo mejor de la relación y aprender de la misma, para evitar cometer los mismos errores en tu futura nueva relación. La distancia y el tiempo son necesarios para comprender las causas de la ruptura.
Paso 5. Evita la dependencia. Evita aferrarte al lazo que te unía a él, pensando que él volverá a ti. Intenta no llamarlo, no enviarle e-mails, no hacerte la encontradiza, no preguntar por él a conocidos… Bórralo de tu Facebook y de tu celular. Evita así que su recuerdo te venga por sorpresa. Debes darte cuenta que quizá centraste tu vida en torno a él, y ahora debes aprender a centrar tu vida en torno a ti y volver a recuperar tu propio espacio.
Paso 6. Distráete y date un capricho. Pasa el día en un Spa, apúntate al gimnasio a clases de Pilates…. Las opciones son infinitas y todas encaminadas a hacerte sentir mejor “por ti misma” sin depender de su compañía. Evita que entren pensamientos negativos y tristes en ti. Poco a poco descubrirás que tu autoestima está subiendo y vuelves a ser la persona estupenda que todos estaban esperando.
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