Desde adentro — 26 marzo 2013
¿Cónoces la “obesidad emocional”?

Casi todos conocemos la historia de personas que hacen todas las dietas posibles y no bajan pero ni un gramo. Esa prima de una amiga que ha intentado también todos los tratamientos que hay a su alcance porque quiere quitarse esos kilitos de más y solo logra gastar dinero sin resultado. ¿Les suena? ¿A qué se deberá?

Bueno, pues una de las causas puede ser la llamada “obesidad emocional” que, según varios expertos, es una de las principales barreras para lograr bajar de peso. La obesidad emocional, como su nombre lo dice, tiene su origen en nuestras propias emociones, sobre todo las malas, esas que nos llevan a estar tristes, deprimidos, darnos poco valor como personas y que nos llevan a comer o a posponer nuestra metas de una vida más saludable.

Estamos a dieta o cuidando nuestra alimentación y ¡zaz!, pasa algo que nos hace sentir mal y lo primero que pensamos en ir por un pastelito de chocolate, lo merecemos, ¡necesitamos un apapacho! Y nos consolamos con una donita o dos, una cajita de cholates, medio bote de helado, unas palomitas con caramelo o ya de perdida un cupcake con una torre de enorme de crema batida.

Este “consuelo” puede aplicar para cuando algo no salió bien en la escuela o en el trabajo, o cuando te subes a la báscula y te das cuenta que no estás bajando el peso deseado, o cuando te dejó tu pareja, también si ese día en especial te sentiste torpe o simplemente no te gustaste al verte al espejo. Cualquier cosa que haga aflorar malas emociones o sentimientos es válida para corre por un “rush” de glucosa que te haga sentir major, lo malo es que el “levantón” es momentáneo y seguro vas a necesitar más y más para estar un poco bien.

¿Qué hacer para no caer en esta trampa? Bueno, lo primero será que identifiques estos momentos en tu vida y trates de evitarlos. Intenta diferenciar cuando es hambre física y cuando es hambre emocional, conéctate con tu cuerpo y con tus emociones a la hora de sentir un simple antojo o bien sea que de verdad tengas hambre, son cosas muy distintas.

Regularmente los antojos están más relacionados con malas emociones y lo sabrás porque al tiempo que tienes las ganas enormes de un pastel, también estás algo abajo con tu ánimo.

Si por más que tratas no puedes con esto, lo mejor será que acudas con un psicólogo o terapeuta que te ayude a ir sanando tu interior. De nada va a servir que acudas con un nutriólogo y hagas todas las dietas del mundo si tu alma tiene por ahí alguna herida, algo que te hace acudir a la comida para intentar sanar.

La belleza y la salud inician desde adentro y se reflejan en nuestro exterior, así que trabajando en tu mente será mucho más fácil que alcances tus metas de peso y, en general, en la vida. Así que no dejes pasar más tiempo y si identificas que tienes este problema acude con especialists que puedan ayudarte.

¿Hambre física o emocional?

Desde pequeños aprendemos a relacionar la comida con amor y eso nos acompaña el resto de nuestra vida. Pero ojo, no necesitamos la comida cuando estamos tristes, tal vez nos sintamos mejor pero es momentáneo, lo que en realidad requerimos es conectar con nuestras emociones y superarlas de manera adecuada.

¿Cómo evito la obesidad emocional?

• Aprende a conectar con tus emociones

• Escribe un diario con lo que sientes tanto antes como después de comerte tus antojos

• Si te sientes mal y quieres ir corriendo por un enorme helado, espera unos 15 minutos, bebe agua, respira, y espera a que pase la urgencia

• No te comas tus emociones, ¡exprésalas! Eso te quita un gran peso y te ayuda a no acudir a la comida como remedio. Llama a amigos, escribe una carta, dibuja, busca el modo de sacar eso que traes y que te produce ansiedad, enojo, ira o depresión.

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Acerca de mí

Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?

(6) Comentarios

  1. Ami me esta pasando yo como y como y ciento que el hambre no se me quita y abeses estoy yena y no me allo sin estar comiendo ciento una gran nesecidad de comer ya no no se qué aser es mui interesante el mensaje tratare de agarrar los consejos

    • Sara, revisa tus emociones antes de comer cada vez que tienes un antojo, verás que estar pendiente de esos detalles te ayuda mucho. Gracias por tu comentario y por leer este blog.

  2. Estoy preocupada por mi peso estos tips ayudan mucho a todos

    • Liliana, gracias por tu comentario. Esperamos que este y los demás artículos de esta página te sirvan. Abrazo, nena.

  3. es dificil no saber en k momento respirar y pensar en otra cosa, lo unico k yo hago para no sentirme gorda y fea es ponerme la ropa k tanto me gusta.– makillarme y eso me hace sentir mucho mejor

    lo k me da remordimiento es comer lo k tenga muchas calorias.
    saludos, animo

    • María, te recomiendo mucho trabajar en tu autoestima, es por tu bien y verás que te vas a sentir muchísimo mejor cuando lo hagas. Te mando un abrazo, nena.

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