Por Paola Belendez
Soltando, riendo, aprendiendo a maravillarme más de todas las cosas en la vida. Aprendiendo a quedarme. Enfrentando mis miedos uno por uno.
Me doy cuenta que al enfrentarme a una relación surgen los miedos de una niña chiquita, lastimada, duele, dudo, hay mucho dolor; y esa niñita que fue rechazada tantas veces, es que ha aprendido a ser un objeto asexuado para poder sobrevivir, esa niñita que por tanto tiempo negó su feminidad para convertirse en todos los personajes de un show de comedia, esa niñita, hoy vuelve a aparecer cada vez que quiero sentirme mujer.
Patalea, me pide a gritos que me proteja porque puede ser lastimada otra vez, rechazada, macerada, y ya no quiere. Reconozco su presencia por el nombre de Sammy, la guardiana de mis mas oscuros secretos, de esos miedos que se esconden en lo mas profundo de mi corazón.
Sammy cree que ser un entretenimiento para los demás es lo único que le queda, puesto que ser la mujer de un hombre ha quedado fuera de sus posibilidades. Un día le contaron un cuento en el cual le dijeron que eso era para alguien más y se lo creyó, y al creerlo, lo creó. Pero hoy, yo, Paola, creo otra cosa, una muy diferente y estamos aquí juntas: esa niñita temerosa y la Emperatriz radiante que ha resurgido del dolor profundo de mi alma para encontrar el verdadero sentido y significado del amor, y en el camino de encontrar ese amor, encontró algo mucho más grande y maravilloso: el amor universal, la compasión, el amor incondicional y la grandeza del sol brillando reflejado en las hojas de los árboles. Encontró una forma de conectarse con una fuente inagotable de amor, de vida y de sabiduría.
Encontró, al andar, que puede amar porque quiere, porque se le da la gana, aprendió a dejar a un lado el juicio y a volar libre. Aprendió a encontrar el significado grandioso de la relación más importante de su existencia: la relación con su Ser superior, y, al hacerlo, vió surgir una diosa dorada, radiante, que baila, que canta, que baila, que ríe, que goza, que recibe con gusto los regalos de la vida, que conoce el éxtasis de una caricia, que da por el simple gozo de dar…
¿Y esa niñita? ¿Dónde quedó? A veces llora porque cree que me he olvidado de ella y quiere que la escuche… ella vive atrapada en los recuerdos, en los gritos de dolor, en la oscuridad, en el miedo infantil de no creer poder ser amada. Pero hoy vamos juntas, y habla, y la escucho, y le comparto todo esto que he encontrado, le enseño un camino mas fácil, menos doloroso, en el cuál nunca estaremos solas. En el cuál es seguro ser, estar, amar, reír y jugar.
Y hoy le digo a esa niñita: no estas sola, no me olvido de ti, pero si te enseño que hay otro camino y te aseguro que te va a gustar, te va a encantar. Te tomo de la mano y vamos juntas a explorar nuevos horizontes.
@livelovelaughpb
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(1) Comentario
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Mary
Ah, que hermoso, me encanto