Aquí entre nos — 19 enero 2012
Amar mi propio cuerpo

Por: Amalia M.

Quiero dedicar este texto a mis hijas y a mis nietas. 

Cuando tenía 25 años llegué a la Ciudad de México. Yo venía de un pueblito muy pequeño en Aguascalientes en donde la vida pasaba lento. Quise venir a la ciudad a vivir otras cosas, en busca de un mejor trabajo y, la verdad, en busca de un marido.

Mi sorpresa al llegar fue mucha, desde la agetreada vida en la gran ciudad, hasta la forma de vestir de la gente y las cosas en las que se entretenían. No pasó mucho tiempo para que me sintiera mal, “una provinciana”, ya que mis temas, mi moda, mi forma de hablar y hasta mi peso, no estaban a la altura de las mujeres citadinas.

La tía que me recibió me dijo un día: “Ay, Amalita. Lo primero que tienes que hacer es bajar de peso, cortarte el cabello y comprarte mejores vestidos. ¡Así como estás ahora va a estar difícil que encuentres marido!” Lo hice. Pero, sin duda, lo más difícil fue la cosa de bajar de peso. Yo estaba a costumbrada a comer de todo y bien, no a limitarme y estar pensando qué cosas engordan y qué cosas no. No fue nada fácil pero un día ya era delgadita como las demás jovencitas con las que me juntaba.

Mi tía me presentó al hijo de una de sus amigas. Un hombre elegante y guapo, recién titulado médico. ¡Yo estaba soñada! No hicimos novios, nos casamos, me embaracé. Ahí comenzaron los problemas. Subí mucho de peso. La verdad es que desde que ya era delgada nunca pude volver a comer bien, todo el tiempo vigilaba mi alimentación y dejaba a un lado todo lo que me engordara. Pero con el embarazo las cosas cambiaron, tenía que comer bien por la salud del bebé y por la mía propia. Todo el tiempo pensaba en que lo primero que quería, luego de dar a luz, era volver a la dieta. Mi marido ni me tocaba y siempre me decía que estaba muy gorda. Fueron meses difíciles.

Tuve a mi bebé y volví a la dieta, pero bajar de peso me fue más difícil que antes. Además, las cosas en mi matrimonio no mejoraron, pues a los insultos se sumaron otras actitudes que me comunicaban el desprecio de mi esposo: no salía ya conmigo, llegaba tarde a casa, contestaba poco mis llamadas y siempre me sugería irme una temporada a Aguascalientes con mi familia para cuidar mejor de mi bebé. Entendí el mensaje y me fui con mi madre y hermanas.

Cuando le conté a mi familia lo que sucedía con mi esposo, mi madre llamó por teléfono a mi marido y le dijo que no estaba dispuesta a permitir que nadie me tratara así, que quería que nos divorciáramos. Yo no dije que no y así fue. Nos divorciamos.

Mi madre y hermanas me dieron mucho cariño y cuidados, también a mi bebé. Las pláticas con ellas me hicieron saber que mi peso no tenía nada que ver con dejar que alguien me tratara mal, que yo era una buena mujer y muy linda.

Luego de unos años conocí a un hombre maravilloso que me amó tal cual soy desde el primer momento. Aceptó a mi hija y tuvimos otras tres más. Con él no había insultos ni abandono, todo fue amor.

Hace unos meses que él murió recordé nuestra noche de bodas, en la que yo estaba un poco con pena de dormir con él y entonces me abrazó y dijo: “Amalita, yo te amo. Amo todo lo que eres y no veo en ti más que a una hermosa mujer con la que quiero compartir el resto de mi vida. Amo tus ojos, tu boca, tu sonrisa, tu cabello, tus piernas, tus manos…este cuerpo, enterito todo, es el que yo amo y quiero que lo ames tú también.” Creo que ese fue el momento en que en realidad me acepté como era, fue una de las mejores cosas que Juan me enseñó.

Hoy, a veces veo a mis nietas hablando de dietas y ejercicios para mantenerse en forma o bajar de peso y trato de inculcarles el amor propio y la aceptación de sus cuerpos, sin dejar del lado la salud, claro. Pero yo veo en ellas unas niñas perfectas y no quiero que tengan que soportar lo que yo alguna vez pasé. Antes de preocuparse por cuerpos delgados o gordos, quiero que se preocupen por cuerpos valorados y amados por ellas mismas.

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Acerca de mí

Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?

(19) Comentarios

  1. Que bonita historia Nena, de verdad casi me hace llorar, a mi me pasó lo mismo en la capital, bueno cuando llegué allá, todo es tan diferente, pero me encanta. Que bueno que tuvo un final feliz, desafortunadamente no todas las historias de maltrato psicológico son superados de igual manera, pero me encantó que la Sra. Amalia haya encontrado alguién que de verdad valoré lo importante y sobre todo, darse cuenta que primero es aceptarnos a nosotras mismas y no permitir ningún tipo de violencia o discrimación. Felicidades Nena por estas historias motivadoras.

    • Gracias Caro!!!
      Te mando besos y que linda por escribirme.
      Nena

  2. me conmovio esta historia de Amalita!!!

    • Es una belleza esta historia!!

      Me da gusto que te gustó!!
      Besitos
      Nena

  3. En estos momentos estoy pasando por una situacion sentimental dificil para mi…pero este relato me ha motivado mucho para seguir adelante…aunque en estos momentos no tenga una persona a mi lado…ahora lo mas importante para mi es querer a mi misma …..es impresionante el numero de personas q vivimos maltrato psicologico y lo realmente dificil que es salir de esta situacion que nosotros mismo permitimos….muchas gracia Nena y a Doña Amalita por esta historia maravillosa…q ayuda a cambiar vidas…

    Un abrazoo

    • Dianita:

      Un abrazote para ti también!!
      Y gracias por escribir
      Nena

    • Animo Dianita, lo primero de esto es que no te sientas sola, gracias a la Nena (una persona maravillosa) que ha compartido este espacio, poco a poco vamos formando una red de mujeres que más que luchar con el sobrepeso y esos kilos de más, luchamos contra todo lo “establecido”, contra la discriminación, y sobre todo contra la autoflagelación, muchas veces al terminar una relación sentimos que perdemos todo o casi todo, pero no es así… solo piensa que esta situación te acercará más a lo que verdaderamente es para ti, y a pesar de que termina un ciclo, empieza ahora una nueva oportunidad para renacer. Ánimo!

    • ES UNA LINDA HISTORIA QUE DESAFORTUNADAMENTE MUCHAS MUJERES HAN VIVIDO, ESE MALTRATO PSICOLOGICO QUE SON INCAPAZ DE FRENAR A CAUSA DE QUE EL AUTOESTIMA ESTA TAN BAJO. TE FELICITO PORQUE TU PAGINA ES HERMOSA.

  4. Hermosa e inspiradora historia, gracias por compartirla!

    • Marianita que bueno que te gustó!!
      Te mando un beso
      Nena

  5. Hasta las lágrimas se me salieron! pero esto es una gran verdad: para ser amadas por los demás tenemos por empezar a amarnos a nosotras mismas; estoy gorda, eso que ni qué, pero aunque no estaba así cuando me casé hace ya 20 años, mi marido nunca de los nuncas me ha dicho o hecho algo despreciable: me sigue amando y deseando como cuando recién nos casamos…………………… Te envío un gran abrazo.

    • Clara!!
      Qué padre que te lleves así con tu marido…Y lo más importante es amarnos nosotras mismas.

      Gracias
      Nena

  6. Nena, yo siempre me he aceptado. Tuve 4 maridos y no tuve hijos.

    Gracias por escucharnos.

    Tere Padua

    • Terecita!!!
      Qué linda eres que me escribes, te conozco eres delgada, guapa, alegre, floreada y con un tono de voz inconfundible.
      Te acuerdas cuando fuimos a un crucero y creías que los helados eran gratis?
      Se que tu eres delgada por que solo haces una comida al día, para ahorrar…es una buena dieta.
      LA voy a publicar
      Nena

  7. Me ha sacado las lágrimas. Día a día es una lucha contra el peso, una lucha de ya muchos años. Gracias por compartir esta historia, me ha regalado mucho.

  8. Que historias, me hacen tanto bien en este dia tan incomodo para mi

    G R A C I A S !!!!!!!

  9. Hola nena espero me recuerdes, soy kary sabes ya estoy casada llevo 2 maravillosos meses junto a mi marido pero aún me es difícil ya que mi marido es simplemente hermoso me ama y me quiere tal y como soy y al igual que el esposo de la señora Amalia me dice que ama de mi todo lo que soy, sin embargo yo sigo encerrada en mi planeta pensando que es mentira, que lo dice por quedar bien conmigo y me cohibo demasiado sobre todo en los momentos de intimidad. Ya no puedo!!! No se que hacer, mi marido lo que más me dice es: yo te amo tal y como eres, para mi eres perfecta pero debes de valorarte un poco más. Como puedo comenzar a valorarme nena??? Tengo más de 13 años con este trauma y me cuesta mucho trabajo.

    • Katy, te invito a que te des una vuelta por la sección Reto N y comiences con estos ejercicios. De ser necesario te recomiendo ir a una terapia con un profesional para que te ayude a saber la raíz de tus problemas y a que los superes por completos. Piensa que la mitad de la ayuda (tu marido amoroso) ya la tienes y eres muy afortunada por ello, lo demás depende de ti pero hay que trabajar en ello. ¡Mucha suerte y un abrazo!

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