Aquí entre nos — 13 octubre 2012
El final de otra historia. ¿Será?

Ay, nenas, seguro algunas se preguntarán  por qué ya nunca les hablé de lo que sucedió con Jaime, el chico que me encantó y con el que salí unas veces. Pues bien, aquí les tengo la historia.

Luego de unas cuantas salidas, en las que todo estaba de lo mejor, nos llevábamos súper bien y todo parecía dirigirse a “una relación”…¡llegó una enooorme noticia!

Estábamos en una comida y luego de un chiste siplón (de los que me encantan), apareció un silencio, ambos miramos nuestros platos y él me dijo, muy serio:

-Nena, eres una mujer encantadora, una verdadera joya. La pasó muy bien contigo, y hace mucho tiempo que eso no me pasaba. Pero antes de hacerte perder más tu tiempo o que pienses que te doy largas y no formalizamos nada, tengo que decirte algo. Hace tiempo tuve una ruptura fatal, tan mala que, durante muchos años, no he sido capaz de llevar una relación buena. Algo dentro de mí quedó dañado y no he podido repararlo, en lugar de trabajar en ello, trato de evitarlo y he cometido errores garrafales por ello. Como ahora, comienzo a salir con alguien, me gusta, intentamos algo y luego…todo sale muy mal. Esta vez no quiero que sea así. He contactado ya a un terapeuta y quiero trabajar en mí y en reparar eso que se rompió por dentro. Quiero estar bien, “sano” y listo para amar. En ese momento, ojalá estés libre y me des la oportunidad de acercarme y hacer pareja contigo.

El bocado que tenía a medio masticar…¡me lo pasé completo! La boca se me secó y casi comienzo a llorar, pero logré calmarme. Cuando terminó, la verdad es que no sabía qué decir. Así que otro silencio apareció. Él tomó un trago de su copa de vino.

-Sé lo incómodo que debe estar siendo esto para ti, nena. Perdón. Pero creo que es mejor ser sincero a lastimarte, no quiero eso para ti ni para mí. Tampoco tienes que decir nada.

Lo miré a los ojos y le tomé la mano, las palabras que salieron de mi boca fueron como magia, la verdad no sé ni cómo dije lo que dije:

-Jaime, gracias por tu sinceridad. Lamento mucho que esa ruptura te tenga así ahora y espero que puedas trabajar en ti para salir adelante, lo mereces. Yo voy a estar bien, la verdad sí me gustas mucho y me estaba entusiasmando, ahora que escucho todo esto me quedo helada pero te entiendo, alguna vez he estado en tu lugar. No sé si para cuando estés listo yo también lo esté pero me gustaría.

Me dio las gracias y seguimos comiendo, llegó el postre y el café y nos despedimos y me dio un beso, discreto. A veces las cosas sólo son así.

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Acerca de mí

Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?

(2) Comentarios

  1. awww… por ahora yo soy Jaime… pero lo bueno es qe fue sincero n_n

    • Sip, la verdad es que agradezco mucho la sinceridad, y creo que todos igual, por encima de cualquier cosa es siempre mejor ser honestos y sinceros. Un abrazo, nena.

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