¿La culpa siempre te acompaña? Padeces culpa enfermiza

¿La culpa siempre te acompaña? Padeces culpa enfermiza

Existen dos tipos de culpas: La culpa sana que es una reguladora social que nos hace conscientes de que no debemos traspasar ciertos límites con los demás. Nos ayuda a respetar y a comportarnos éticamente.

Pero hay otra culpa que es la culpa enfermiza y es: Cuando sientes culpa por casi todo lo que haces o dices. “Debí hacerlo diferente”,  “Para que dije eso”,  “Por quó no acompañé a mi mamá más tiempo”,“debí haberle hablado a mi amiga”.

Si tu cabeza siempre te está diciendo este tipo de frases constantemente, te domina la culpa. Lo peor es que se vuelve adicción, y no te va a dejar tranquila, hagas lo que hagas. Aunque te quedes 24 horas ayudando a una amiga, cuando te vayas vas a decir porque no me quedé 25. El chiste es volver a repetir esa sensación en la boca del estómago y esa sensación de remordimiento en donde jamás reconoces lo que sí haces. Siempre pones tu atención en que debiste actuar diferente.

¡Qué desgaste! Tu energía esta drenada completamente y nunca te sentirás satisfecha.

Haz estas preguntas:

  • ¿Quién dice que tengo que dar más de lo normal?
  • ¿Por qué tengo la necesidad de quedar tan bien con los demás, para que me reconozcan o tengo la necesidad de castigarme y juzgarme?
  • ¿Quién te dice que existe la perfección?
  • ¿Por qué sientes que todo lo que tu haces repercute en la vida de los demás?
  • ¿Te da miedo ser libre?
  • ¿Por qué pones a los demás antes que a ti?
  • ¿Quién te dijo que tu responsabilidad es cuidar de los otros?

Vivir con culpa enfermiza vuelve tu vida una tortura y no te deja ser libre de ninguna manera. Además de desarrollar relaciones co-dependientes.

Ten cuidado y pide ayuda.


Escrito por: La Nena
Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?