Mañana empiezo

Mañana empiezo

Cuelgo el teléfono y reviso el calendario. ¿Cuántas semanas faltan para ese gran día? Lolita, mi amiga, no acepta otro “no”. Ya le inventé un viaje, una gripa, veinte contratiempos… y sigue presionándome: “Es que está guapísimo, te va a encantar, tienes que conocerlo”. Pero ahorita estoy muy gorda, ¿cómo voy a tener una cita con ese hombre perfecto?

Ok, tres semanas. Siete, catorce, mmm… Tengo 21 días para bajar aunque sea 4 kilos. Seguro que así ya me cierra ese vestido azul que me quedaba tan bonito. Corro al cajón de la cocina en donde guardo todas las dietas: la de sopa de col, la de la Luna, la de la toronja… La ansiedad me da hambre, así que decido prepararme unas papitas con salsa para continuar con mi misión. Ésta se ve buena: “Baja 6 kilos en un mes”. ¡Ups, ya manché la hoja! A ver, si las matemáticas no mienten, tengo 21 días, así que perdería como 5 kilos. ¡Perfecto, mañana empiezo!

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Anoto lo que necesito para poner en marcha mi plan y me lanzo al súper a surtirme. ¡Ya me imagino lo bien que me veré con mi vestido azul! Meto en el carrito fruta, verdura, muuucha lechuga, pavo, queso panela light… Yum, ¡qué rico huele! No puedo evitar seguir ese olor tan pecaminoso del pan recién horneado. No resisto el antojo, me como un rollo de canela. ¿Una chapata para la cena? Está bien. Total, mañana empiezo la dieta.

Tengo que estar fuerte, así que hoy aprovecharé para comer bien. Llego a casa cargada con las provisiones para una semana. ¡Qué emoción! Corro a mi cuarto para probarme el vestido azul. Puff, yo creo que ni perdiendo 5 kilos me va a quedar. A ver si acostada… Horrooor, me faltan casi dos manos para que cierre. ¡Ni sumiendo la panza! ¿Y ahora qué hago? Me pruebo mi pantalón negro; se ve fatal. La blusita elegante amenaza con reventar. ¿El vestido negro de la boda de la Cuquis? ¡No me baja en las caderas! Ah, ¿qué me voy a poner? Respiro profundo, debo tener mucha paciencia. Terminando la dieta seguro me veré mejor… ¡Ataque de pánico a la vista!

Me pongo tan ansiosa que devoro un paquete de galletas mientras cuelgo la ropa y marco por teléfono. “¿Loli? ¿Qué crees? Ya chequé perfecto esa fecha y resulta que tengo un evento en la universidad. Va a haber pláticas toda la semana, no voy a poder ir a la cita. ¿La dejamos para otra ocasión?… Uy, no, va a estar muy complicado, mejor yo te llamo…” Cuelgo. Bajo a la cocina a prepararme mi chapata con mucho pavo y queso. Al fin que… mañana empiezo.

maána

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Escrito por: La Nena
Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?