Tarea 8 del reto “Viajar ligero”

Esta semana hermosas no daremos a la tarea de aprendamos a distinguir entre hambre emocional y hambre física.

Casi todos conocemos la historia de personas que hacen todas las dietas posibles y no bajan pero ni un gramo. Esa prima de una amiga que ha intentado también todos los tratamientos que hay a su alcance porque quiere quitarse esos kilitos de más y solo logra gastar dinero sin resultado. ¿Les suena? ¿A qué se deberá?

Bueno, pues una de las causas puede ser la llamada “obesidad emocional” que, según varios expertos, es una de las principales barreras para lograr bajar de peso. La obesidad emocional, como su nombre lo dice, tiene su origen en nuestras propias emociones, sobre todo las malas, esas que nos llevan a estar tristes, deprimidos, darnos poco valor como personas y que nos llevan a comer o a posponer nuestra metas de una vida más saludable.

¿Cómo identificar el hambre emocional y el hambre física?

Hambre emocional

  • Viene como relámpago
  • Cuando comemos NO existe un sentimiento de saciedad
  • Debe ser satisfecha inmediatamente
  • Tiene preferencia por azúcares y carbohidratos
  • Es generada por un sentimiento o emoción que nos genera ansiedad

Hambre física

  • Viene poco a poco
  • Existe un sentimiento de saciedad
  • Puede esperar
  • Se calma con cualquier alimento (no antojos)
  • Es física, se siente como un hueco en el estómago, da cansancio y falta de concentración

¿Cómo evito la obesidad emocional?

• Aprende a conectar con tus emociones

• Escribe un diario con lo que sientes tanto antes como después de comerte tus antojos

• Si te sientes mal y quieres ir corriendo por un enorme helado, espera unos 15 minutos, bebe agua, respira, y espera a que pase la urgencia

• No te comas tus emociones, ¡exprésalas! Eso te quita un gran peso y te ayuda a no acudir a la comida como remedio. Llama a amigos, escribe una carta, dibuja, busca el modo de sacar eso que traes y que te produce ansiedad, enojo, ira o depresión.

Una de las formas infalibles para enflacar y mantenernos está en:

1)       Aprender a distinguir cuando tenemos hambre física y cuando tenemos hambre emocional.

2)      Escucha tu cuerpo y cuando aprendas a distinguir sólo come cuando tengas hambre física cosas que te alimenten: cero azúcar y cero harinas, di sí a las frutas, nueces, proteínas y verduras.

3)      Deja de comer cuando estés satisfecha.

Escrito por

Soy una mujer que quiere ayudar a todas aquellas personas que padecen sobrepeso a cuidarse, mantenerse saludables y sentirse felices. Para ello, compartiré información que es de mucha utilidad para atendernos, de manera integral, y lograr no sólo una mejor figura sino una mejor autoestima. ¡Quiero animarlas, echarles porras y consentirlas mucho! Hagamos de este espacio un punto de encuentro, de ayuda, un refugio y un trampolín para lograr nuestras metas. ¿Qué te parece?

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